Peligros de conducir con celular

Conducir sin el celular: del manos libres, a mentes libres

El 85% de los accidentes de tránsito se deben a fallos humanos y ese porcentaje en gran medida es atribuido a la tecnología móvil, como un potencial distractor al volante.

La revolución tecnológica de los smartphones se ha sentido con fuerza en los últimos años. Su inserción, no sólo nos ha facilitado muchas tareas en distintos aspectos de nuestra vidas sino, que también nos ha acortado tiempos y distancias. Sin embargo, esta constante preocupación de estar siempre disponibles en el espacio cibernético involucra no despegar la mirada de la pantalla.

Pocos son aquellos que apagan el celular cuando están dedicados a realizar otra actividad. Nos hemos vuelto un tanto dependientes al teléfono, distraídos y a veces nos extralimitamos con la cantidad de tareas que realizamos mientras estamos concentrados en el “aparatito”. Casi por naturaleza, miramos cada dos segundos por la luz titilante que nos alerta de un nuevo like, retweet o mensaje.

Su uso se ha vuelto una extensión de nuestras facultades que, a veces, nos atrofia la atención en situaciones que requieren nuestros cinco sentidos, tales como conducir.

A medida que pasan los años, el auto y el teléfono tratan de volverse amigos con la incorporación del famoso manos libres. Pero es sabido, que no se trata de simplemente accesorizar el auto con complementos tecnológicos para prevenir accidentes de conducción. Estos se previenen cuando pasamos del “manos libres” a “las mentes libres”.

Los celulares al volante

Son muchos los factores involucrados en el alto índice de accidentes de tránsito. No obstante, el estudio difundido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2011, determinó que la distracción con el celular genera efectos y consecuencias mucho peores que manejar en exceso de velocidad o consumo de alcohol. Es más, para 2030 se pronostica que podría llegar a ser el quinto detonante en ocasionar más muertes en el mundo.

Año a año, este factor escala en la lista de causas de accidentes, y posiblemente, por esta razón las estadísticas argentinas incluyan a 21 muertes diarias por siniestros vehiculares. En 2014 hubo alrededor de 7.613 muertes por accidentes de tránsito, y se estiman que el 85% de estos casos se deben a fallas humanas más allá, de las condiciones de la ruta o automóvil, a las que se le atribuye el porcentaje restante.

Es un hecho que los cambios en el comportamiento del conductor son notorios al momento en que está utilizando su celular. Cuando uno atiende una llamada telefónica, conducir pasa a ser una actividad de segundo plano, y esa llamada lo llevará a manejar desconcentrado por varios kilómetros.

Los mensajes de textos alteran aún más al conductor, la OMS reveló “que el uso del teléfono móvil es un factor que multiplica por cuatro el riesgo de sufrir un accidente”. El retirar la mirada de la ruta nos hace propensos a actuar sin cautela, y por esto es que el 28% de los conductores que realizan esta acción invaden carriles contrarios según el estudio.

¿Qué pasa con la conducción al mirar el celular?

– La velocidad cambia en un 12%, y no se mantiene constante

– La distancia de seguridad con el auto u objetos en frente no es la adecuada

– El tiempo de reacción ante un imprevisto aumenta en un 35 % es decir, que tardamos entre medio y dos segundos en reacción

– El ritmo cardiaco cambia de 88 pulsaciones por minuto hasta más de 100, esto se debe al intento de realizar dos tareas al mismo tiempo

– Tras un minuto de distracción perdemos 40% de las señales de tránsito en la vía además de percibir la presencia de peatones, ciclistas y obstáculos

Reduce y altera el campo de visión, ya no solo miramos la ruta en segundo plano sino, que los espejos laterales y traseros se vuelven invisibles

Guerra avisada no mata gente

conducir sin celularAlberto Gasperini es capacitador vial en la sociedad civil “Luchemos por la vida” en Buenos Aires. Parte de su vida está dedicada a concertar charlas preventivas de educación vial en distintas instituciones. Tanto él, como los colaboradores que componen la ONG creen firmemente que la educación vial es la herramienta que ayudará a reducir la cantidad de accidentes de tránsito en un futuro cercano.

Gasperini explica que si se le da prioridad a esta temática en la escuela, se puede llegar a reducir los accidentes en Argentina y agrega: “Si el chico sabe de educación vial es posible que a los adultos, que no cumplen con la ley, se lo haga notar. Hay que educar, concientizar, controlar y luego hay que penalizar. No hay otro camino”.

No existe una número exacto que indique la cantidad de accidentes que se ocasionan debido al uso del celular; pero está comprobado que si uno retira su atención del volante, por un segundo, es propenso a dejar que el auto controle los movimientos y ocasione un choque inesperado.

“Luchemos por la Vida” busca llegar a la gente y hacerles entender que muchas de las cosas que pasan en el camino son responsabilidad nuestra, y cuando me refiero a nuestra me refiero a la del peatón, del ciclista, del motociclista o del conductor del auto, y que generalmente, en muchos casos es la misma persona”, comentó Gasperini.

Ya son 25 años en los que esta sociedad civil realiza varias acciones preventivas en escuelas y empresas de todo el país. La idea, según Gasperini, es atacar el problema de fondo y generar una sociedad más involucrada que cambie las conductas y malos hábitos de los conductores, incluyendo el uso del celular al conducir.

¡Seamos conscientes, que la pantalla no te distraiga más!